Reportajes

Por ataques al corazón fallecerán 23 millones de personas

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Edmundo  Dante  Dolphy  /  La  Verdad

Noticias  poco halagadoras  provienen  de  la Organización  Mundial de la  Salud (OMS)  para  todos  aquellos que  se han descuidado  en sus  hábitos  alimenticios, por  la obesidad  que  los hace  presa  o por el descontrol  en el consumo de  tabaco  y  bebidas  alcohólicas.

Estas autoridades estiman  que  para el 2030  morirán cerca de  23.3 millones de personas  por  enfermedades  cardiovasculares (ECV), sobre  todo por  cardiopatías  y  accidentes   vasculares  cerebrales.

Se  calcula  que en los últimos años  han  fallecido  por enfermedades  cardiovasculares  unos  19 millones  de  personas, lo  cual  representa  un 30  por ciento de  todas  las muertes  registradas  en  el mundo.

Informa  la OMS  que, según reportes  consultados 7,3 millones de  esas muertes  se debieron  a la cardiopatía  coronaria  y  6,2 millones a los accidentes vasculares  cerebrales.

Puede  prevenirse

La  noticia  positiva  en medio  de  tanta  tragedia  es  que  las  enfermedades  cardiovasculares  pueden prevenirse actuando  sobre  los  factores de riesgo, como  lo son; el consumo  de tabaco, las dietas  malsanas  y  la  obesidad,  la inactividad  física, la hipertensión  arterial, la diabetes  o  el aumento de los  lípidos.

La  Verdad conoció  que 9.4 millones  y medio  de  muertes, o sea  16.5% de las muertes  anuales  son atribuibles  a la hipertensión  arterial. Esto  incluye  el 51  por ciento de las  muertes  por  AVC  y  el 45  por ciento de las muertes  por cardiopatía  coronaria.

Un informe del Ministerio  de  Salud  registró  en el año  2012  un total  de 1,380  muertes  por  enfermedades  cerebro  vasculares; 760  hombres  y 620  mujeres, fallecieron  por esta   patología.

Una  investigación realizada  por  especialistas de la  Universidad de  Panamá, denominada, “Factores Asociados a  Enfermedades  Cerebro Vasculares  en Adultos  Jóvenes”, del  Complejo  Hospitalario  Metropolitano, dr. Arnulfo Arias Madrid, arroja  que  el 80 por  ciento de  las  muertes  por enfermedad  cardiovascular  y diabetes  ocurren  en países de mediano  y  bajo  ingreso.

La  tasa de  mortalidad  por enfermedad  cerebrovascular  en Panamá  en el 2008  fue  de 48.6  por  100,000  habitantes. En Panamá,  la mortalidad  por enfermedades no transmisibles  representa  un 68  por ciento de la mortalidad  masculina  y  un 80 por ciento de la  femenina  durante el período 2001-2009.

De esta  proporción  hasta  el 31 por ciento  en las  mujeres  y el 27  por ciento  en los hombres  corresponde  a mortalidad  relacionada  con enfermedades  cardiovasculares. Dentro  de  este grupo, las enfermedades  isquémicas  y las cerebrovasculares  engloban  aproximadamente  hasta  el 22 por ciento de la mortalidad  general del país.

Es  importante  que  sepa  que los  ataques  al corazón  no avisan  y  puede  ser  antecedido  de  dolores  continuos  en el pecho,  llamado angina  de  pecho.

Qué  es un  ataque  al corazón

Tanto  los  ataques al corazón  como  los  accidentes  vasculares  cerebrales (AVC)  representan cuadros  agudos que  se  originan –en gran parte-  por  obstrucciones  que impiden  que la  sangre  fluya  hacia el corazón  o  el cerebro.

La  causa  más  frecuente  es la formación  de  depósitos de  grasa  en las paredes  de los  vasos sanguíneos que  irrigan  el corazón  o  el cerebro. Los AVC también  pueden  tener  como  origen, hemorragias  de  los  vasos  cerebrales  o  coágulos  de sangre.

Principales factores de  riesgo

Expertos de la Organización  Mundial de la  Salud  sostienen que las  principales  causas  de  cardiopatía  y  AVC  son  una  dieta  sin orientación, la inactividad física, el consumo de  tabaco  y  el consumo  nocivo  de  alcohol. Los principales  factores  de  riesgo  modificables son  responsables de casi  un 80% de los  casos de cardiopatía  coronaria  y  enfermedad  cerebrovascular.

Las  consecuencias de las  dietas malsanas  y de la inactividad  física  pueden manifestarse  por aumentos   de  la tensión  arterial, el azúcar  y las grasas  de  la sangre, sobrepeso  u obesidad. Estos factores denominados  “de riesgo intermediarios”, pueden medirse  en los  centros de atención  primaria  y  señalan  un incremento del  riesgo  de sufrir  infarto  de  miocardio, AVC, insuficiencia  cardíaca  y  otras  complicaciones.

Como  reducir  el   peligro

Es  posible  reducir  el riesgo  de  ECV  realizando  actividades  físicas  de  forma  regular, evitando la  inhalación activa  o pasiva  de humo  de cigarrillos,  comprometerse  a  una dieta  rica  en frutas  y  verduras, evitando  alimentos   con mucha  grasa, azúcares  y sal, pero, sobre todo,  mantener  un  peso  corporal  saludable  y  evitar  el consumo excesivo de alcohol.

Síntomas

Consisten  en la dificultad  para  respirar, náuseas  y  vómitos, dolor  en la mandíbula  o la espalda  son  frecuentes  en las mujeres.

  • Dolor o  molestias  en el pecho
  • Dolor o molestias en los  brazos, hombro  izquierdo, mandíbula o  espalda
  • Dificultad para respirar, desmayos, sudores fríos y  palidez
  • El síntoma  más común  del AVC es la pérdida  súbita, generalmente  unilateral  de fuerza  muscular  en los  brazos, piernas  o cara

Otros  síntomas

  • Confusión, dificultad para  hablar  o  comprender
  • Problemas visuales  en uno  o ambos  ojos
  • Dificultad para  caminar, mareos, pérdida  de  equilibrio  o coordinación
  • Dolor de cabeza  intenso de causa  desconocida
  • Debilidad o pérdida de conciencia