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Martinelli plantea renunciar al Parlacen para evitar al Supremo panameño

El expresidente Ricardo Martinelli se está planteando renunciar como diputado del Parlacen para evitar que el Supremo panameño lo juzgue por espionaje político en el caso de que finalmente sea extraditado desde EE.UU, informaron fuentes cercanas al mandatario.

El exministro y portavoz de Martinelli, Luis Eduardo Camacho, dijo que la renuncia al Parlamento Centroamericano (Parlacen) es uno de los «muchos escenarios» que está barajando la defensa del exgobernante, pero que «aún no hay ninguna decisión tomada».

Martinelli -quien se encuentra detenido en EE.UU desde el pasado junio por un caso de presuntas escuchas ilegales a la espera de que el Departamento de Estado de ese país decida sobre su extradición- es miembro del Parlacen desde julio de 2014, cuando abandonó la Presidencia de Panamá.

Su condición de diputado del organismo regional hace que la Corte Suprema de Justicia de Panamá sea la única institución que puede investigarlo y juzgarlo.

El abogado y precandidato presidencial Ernesto Cedeño explicó que si Martinelli dimite del Parlacen la causa de las supuestas escuchas ilegales dejará de tramitarse en la Corte y pasará a ser investigada por la Fiscalía y juzgada por un tribunal inferior.

«Los abogados del expresidente piensan que no les está yendo tan bien como les gustaría y es posible que estén buscando llevar el caso a un tribunal de menor rango», afirmó.

El proceso en los tribunales ordinarios, añadió Cedeño, «es bastante más largo» y además permitiría a Martinelli recurrir la sentencia interponiendo un recurso de casación en el mismo Supremo.

Un juez federal de EE.UU. consideró el pasado 31 de agosto procedente la extradición de Martinelli, a quien la Justicia panameña quiere procesar por presuntamente haber interceptado las comunicaciones de 150 personas mientras fue presidente entre 2009 y 2014.

Martinelli abandonó Panamá el 28 de enero de 2015, el mismo día en el que el Supremo panameño abrió la primera de las cerca de diez causas penales que actualmente hay en su contra, y tras pasar unos meses en paradero desconocido se estableció en Miami.

El expresidente alega que es un perseguido político de quien fue su vicepresidente, antiguo aliado electoral y sucesor, Juan Carlos Varela, quien lo niega totalmente.