El proyecto de ley  que reforma la Caja de  Seguro  Social y que  podría  ser sancionada  en  los próximos  días, no es sostenible, no envía  el mejor mensaje a  la comunidad  financiera  internacional  y hemos  pateado la pelota  por siete  años  más, señaló  a La Verdad Panamá, el  consultor  en temas laborales, ingeniero René Quevedo.
No  estamos enviando  el mensaje  que  queremos, de  hecho,  Fitch Ratings acaba de señalar que será casi imposible que el Gobierno logre una consolidación fiscal con el actual escenario de baja recaudación de impuestos, una gran cantidad de exenciones tributarias, además de la evasión fiscal y la presión financiera sobre las arcas del Estado, para costear los cerca de los mil millones de dólares para la Caja del Seguro Social,  argumentó  Quevedo.
 «Podemos tener la mejor ley pero sin empleos con buenos salarios, las jubilaciones seguirán siendo bajas. No habrá jubilaciones sin empleos, y Panamá enfrenta una severa crisis laboral, que no es de empleo, sino de confianza. Sin inversión privada no habrá generación de empleos de calidad. Los buenos salarios estarán donde haya inversiones. El Gobierno no puede ser el único generador de empleo formal, máxime con plata prestada».
El experto plantea  que el proyecto de reformas  a la ley orgánica de la Caja de  Seguro Social no es  sostenible  porque  partimos de una premisa falsa. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), en los últimos 12 años (2012-2024) se perdieron 24,174 empleos formales del sector privado, al tiempo que agregamos 63,044 funcionarios y 264,153 informales a la economía.
Esto quiere decir que cada trabajador asalariado que perdió su empleo en ese lapso fue reemplazado en la economía por 3 funcionarios y 10 informales. 4 de cada 5 nuevos empleos que hoy genera la economía son informales y el otro es un funcionario, al que financiamos con plata prestada.
Sostiene  Quevedo que, tanto la generación de  empleo  formal como los mayores  aumentos salariales  en los últimos 12  años  se han dado en el sector público, financiados  con préstamos.
Explicó que  entre el 2004 y 2012   el tamaño de la economía prácticamente se triplicó, 78% de los empleos generados fueron asalariados del sector privado, 13% funcionarios y 9% informales.  La deuda externa en el 2004 era de $9.333 millones y en el 2012 cerró en $14,567 millones, un aumento promedio de $654.25 millones anuales durante 8 años.
Sin  embargo, del 2012 al 2024 el tamaño de la economía panameña se duplicó, pero la deuda externa pasó de $14,567 millones a $53,736 millones, un incremento de $39,169 millones a razón de $3,264 millones/año, 5 veces más que el ritmo de endeudamiento 2004-2012. A  su juicio, quintuplicamos  el ritmo anual de  endeudamiento  para  financiar una economía de  informales y funcionarios, lo cual no es sostenible.
El aumento  en la edad de  jubilación era  una  de  los principales elementos que harían  sostenible    financieramente el programa de  Invalidez, Vejez y Muerte de la CSS, sin embargo, no se incluyó  en el  proyecto de ley. Para  René Quevedo el 50% de «algo»  es siempre más que 100% de nada. Llevamos 7 meses dándole vueltas al tema y la edad de jubilación era la manzana de la discordia, por lo que asumo que se dejó por fuera para lograr un cierto grado de consenso.
No es un instrumento ideal, pero es mejor que el que había. Sin embargo, estamos pateando la pelota por 7 años.  Si no generamos empleo formal privado, la CSS está condenada a muerte, hagamos lo que hagamos, sentenció.
Sobre las pensiones de  hambre  de las que  hablan  las organizaciones  sociales  que se  encuentran  en las cuentas individuales, Quevedo respondió  que el hambre lo tenemos HOY porque la gente no encuentra empleo. Una economía justa y sostenible sólo la lograremos con trabajo, no con el aumento del gasto público financiado con plata prestada.